Salvador González Palomares
Programa educativo: Seguridad Alimentaria
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Los huertos escolares son espacios dedicados al cultivo de alimentos, flores o plantas medicinales que están ubicados en áreas reducidas como patios o terrenos dentro de las escuelas. Estos huertos son desarrollados por estudiantes, profesores y personal administrativo de la comunidad escolar (Vizcaíno, 1988; Dicke et al., 2003).
Los huertos escolares brindan una amplia variedad de beneficios tanto para los estudiantes como para la comunidad educativa en su conjunto. Son entornos ideales donde niños y jóvenes aprenden de manera práctica y divertida sobre agricultura; abarcan procesos como la siembra, el manejo de plagas, la fertilización y la cosecha. A través de la observación directa de las plantas, los estudiantes adquieren una mayor conciencia sobre la importancia de la agricultura y el origen de los alimentos. Además, los huertos fomentan el desarrollo de habilidades esenciales como la paciencia, la responsabilidad y el trabajo en equipo, mientras estimulan la creatividad y la curiosidad científica (García, 1998; González, 2024).
Por lo tanto, es fundamental seguir promoviendo los huertos escolares entre los estudiantes de secundaria, bachillerato y universidad. Aunque esta actividad se considera extracurricular, también puede integrarse con asignaturas como química o cualquier otra materia relacionada con las ciencias naturales (González, 2020). En este contexto, el presente artículo expone un caso de éxito de los huertos escolares en el estado de Jalisco.
Ventajas de los huertos escolares
Los huertos escolares desempeñan un papel crucial en la mejora de los hábitos alimenticios de los estudiantes y sus familias. Al cultivar sus propios alimentos, niños y jóvenes tienden a consumir más frutas y verduras frescas, lo que contribuye a una dieta más saludable y equilibrada. Además, estos huertos escolares pueden ser una herramienta eficaz para combatir la obesidad infantil y para prevenir enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación (Sántiz, 2018; González, 2021).
Desde una perspectiva ambiental, los huertos escolares favorecen la conservación de los recursos naturales y el cuidado del medio ambiente. Al aplicar técnicas de cultivo sostenibles, como el uso de fertilizantes orgánicos y un riego eficiente, los estudiantes aprenden a valorar la importancia de preservar los ecosistemas y reducir su huella ecológica (González et al., 2012; Bravo, 2016; Armienta et al., 2019). De igual manera, estos pueden convertirse en espacios clave para la educación ambiental, ya que involucran a toda la comunidad escolar, incluidos padres, profesores y personal administrativo, con un enfoque en la sostenibilidad.
Caso de éxito en el estado de Jalisco: “Huertos escolares y familiares”
Actualmente, en diversas regiones de México existen problemas como suelos contaminados, agua en mal estado y tala incontrolada de árboles. Ante esta situación, surgió el proyecto de "Huertos escolares y familiares", con el objetivo de fomentar una cultura de producción agrícola sostenible que promueva el cuidado del medio ambiente y el bienestar social. Es fundamental sensibilizar a la población sobre la importancia de preservar el medio ambiente y capacitarla en el uso adecuado de los recursos naturales, respetando las normativas vigentes y fomentando el desarrollo sostenible (González, 2020).
Acciones emprendidas
Se impulsó el desarrollo de huertos escolares y familiares, utilizando productos respetuosos con el medio ambiente y promoviendo la producción orgánica, la economía familiar y la seguridad alimentaria. Además, se organizaron talleres y conferencias sobre educación ambiental, dirigidos a estudiantes de secundaria, bachillerato y universidad (González, 2021).
Resultados y beneficios alcanzados
En el estado de Jalisco, se establecieron huertos escolares en algunas escuelas, como en el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario No. 127 "Mariano Azuela" (2024), la Unidad Académica de Mascota del Tecnológico Superior de Jalisco (2023) y la Escuela Secundaria Técnica No. 18 (2020). Desde 2007 hasta 2024, se impartieron talleres sobre "educación ambiental" dirigidos a estudiantes de secundaria, bachillerato y universidad, los cuales tuvieron un impacto significativo en la concientización y el cuidado del medio ambiente (González et al., 2012).
Otro logro destacado fueron los talleres de "Huertos escolares y familiares", realizados entre 2013 y 2015 en el municipio de San Martín de Hidalgo, Jalisco. Estos talleres contribuyeron a sensibilizar a la población sobre la importancia de la producción agrícola sostenible y el cuidado del medio ambiente. Cabe destacar que esta actividad contó con la autorización del H. Ayuntamiento de San Martín de Hidalgo, Jalisco durante la administración 2012-2015.
Entre 2010 y 2024, se impartieron talleres y conferencias sobre huertos escolares en la zona metropolitana de Guadalajara, organizados por la Secretaría de Educación de Jalisco (SEJ), la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología (SICYT), el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología de Jalisco (COECYTJal) y la Sociedad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (SOLACYT). Además, se ofrecieron conferencias en escuelas de educación media superior de la Costa Sur de Jalisco, donde se continuó la instalación de huertos en varias escuelas de la región. En cada caso, se tomaron en cuenta las condiciones agronómicas y climáticas locales para seleccionar los cultivos más adecuados, como: rábano, cilantro, jitomate, chile verde, cebolla, elote y pepino.
El proyecto "Huertos escolares y familiares" benefició a 50 000 personas en el estado de Jalisco entre 2007 y 2024. Durante este tiempo, se promovió el aprendizaje sobre el establecimiento de huertos, y se aplicaron metodologías sostenibles que favorecieron la conservación del medio ambiente y la producción de alimentos nutritivos. Este enfoque no solo impulsó la seguridad alimentaria, sino que también mejoró la salud de la comunidad y ayudó a proteger los recursos naturales.
Retos para el establecimiento de huertos escolares en México
A pesar de los múltiples beneficios que aportan los huertos escolares, su implementación en México enfrenta varios retos. Uno de los principales es la falta de recursos económicos en las escuelas para adquirir materiales, herramientas y semillas de calidad. Además, la escasez de personal capacitado para brindar asesoría técnica a maestros y estudiantes representa otro desafío. Finalmente, la falta de continuidad en los proyectos de huertos escolares, debido a los constantes cambios de personal o al desinterés de las nuevas generaciones, puede limitar su impacto a largo plazo (Williams y Dixon, 2013; González, 2020).
Para superar estos desafíos, es fundamental fortalecer las políticas públicas que promuevan la creación y el mantenimiento de huertos escolares a nivel nacional. Asimismo, es necesario contar con la participación activa de las comunidades escolares y el apoyo de organizaciones no gubernamentales, así como de empresas socialmente responsables (González, 2021).
Conclusiones
Los huertos escolares en México son una iniciativa valiosa que contribuye a la formación integral de los estudiantes. Promueven la educación ambiental, una alimentación saludable y el desarrollo de habilidades para la vida. Al invertir en estos proyectos, se están sembrando las bases para un futuro más sostenible y equitativo para las próximas generaciones. Los huertos escolares brindan la oportunidad de adoptar un estilo de vida más saludable, sostenible y en armonía con la naturaleza. Además, son fundamentales para reforzar los aprendizajes y las competencias de los participantes (Bucher, 2017; González, 2020). Fomentar el desarrollo de huertos escolares es clave para promover una alimentación sana, un entorno más verde y una economía más justa y sostenible (González, 2021).
En este contexto, el artículo presenta un caso de éxito en el estado de Jalisco: el proyecto “Huertos escolares y familiares”. Esta iniciativa incluyó el desarrollo de talleres y conferencias, así como la implementación de los huertos escolares y familiares en diferentes localidades. Se llevó a cabo entre 2007 y 2024 en los municipios de Mascota, Zapotlán El Grande, San Martín de Hidalgo, La Huerta, Tomatlán, y en la zona metropolitana de Guadalajara.
El proyecto también refuerza su impacto a largo plazo. Al involucrar a los estudiantes, se crea una estrategia para que ellos compartan estos conocimientos en sus comunidades. Esto tiene el potencial de generar cambios sostenibles, que promuevan una conciencia ambiental y de seguridad alimentaria duradera.
Este enfoque puede motivar a gobiernos, escuelas y comunidades a involucrarse en proyectos similares para favorecer la sostenibilidad y el bienestar social.
Los huertos escolares y familiares brindan beneficios tanto económicos como alimenticios a las personas involucradas. Por lo tanto, es fundamental participar con dedicación y esfuerzo para mejorar nuestro entorno ecológico, seguir generando un impacto ambiental positivo y, al mismo tiempo, fortalecer la seguridad alimentaria en México.
Referencias
Armienta, M., Keck, C., Ferguson, B. y Saldívar, M. (2019). Huertos escolares como espacios para el cultivo de relaciones. Innovación educativa 19(80):161-178.
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-26732019000200161&lng=es&tlng=es.
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Bucher, K. (2017). Opening garden gates: Teachers making meaning of school gardens in Havana and Philadelphia. Teaching and Teacher Education (63):12-21.
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García, O.F. (1998). La tercera revolución verde. Plantas con luz propia.
https://latam.casadellibro.com/libro-tercera-revolucion-verde-plantas-con-luz-propia/9788483060834/596379
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https://www.physios.mx/articulos/la-educacion-ambiental-clave-para-la-conservacion-de-los-ecosistemas
González, P. (2020). Desarrollo de huertos en la Escuela Secundaria. Revista Correo del Maestro 287:19-26.
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González, P., González, S. y Rosales, R. (2012). Humus de lombrices (Eisenia foetida): Evaluación de residuos orgánicos. Revista Universo de la Tecnológica 12:14-16.
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Sántiz, G. (2018). El huerto escolar, oportunidad para fortalecer el trabajo colaborativo y la integración entre los estudiantes de escuelas primarias. Tesis de maestría. El Colegio de la Frontera Sur, San Cristóbal de Las Casas, México.
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Williams, D. & Dixon, S. (2013). Impact of garden-based learning on academic outcomes in schools: Synthesis of research between 1990 and 2010. Review of Educational Research. 83(2):211-235. https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.3102/0034654313475824