Vladimir Balderas Mondragón
El pasado 28 de marzo, la Universidad Abierta y a Distancia de México (UnADM) retomó los encuentros presenciales con estudiantes y maestras y maestros, con el propósito de fortalecer el diálogo y la retroalimentación sobre la vida académica en la institución. Esta primera reunión de una nueva etapa se celebró en el auditorio del CONALEP Naucalpan II, en el estado de México, y comenzó poco después de las 11:00 horas. La rectora, Lilian Kravzov Appel, y el secretario general, Ángel Alberto Alameda Pedraza, encabezaron la sesión de diálogo con la comunidad estudiantil.
Durante el encuentro, los participantes compartieron sus experiencias, sugerencias y preocupaciones sobre su paso por la Universidad. Entre los temas recurrentes, destacó la importancia del apoyo que reciben los estudiantes de su entorno familiar, amistades y espacios laborales para continuar con sus estudios. Estos intercambios han sido clave para identificar áreas de mejora en la institución y reforzar estrategias de acompañamiento y permanencia estudiantil, con el objetivo de incrementar las tasas de egreso y reducir la deserción.
Aunque este tipo de encuentros no es nuevo para la UnADM, ya que desde 2019 se realizaron reuniones similares en distintas regiones del país, consolidando un espacio de comunicación abierto entre autoridades, figuras educativas y estudiantes. En esta ocasión, la rectora presentó diversas iniciativas diseñadas para apoyar a la comunidad estudiantil, como el servicio de apoyo emocional y los clubes virtuales.
Entre otros temas tratados, se destacó la muestra de Proyectos Terminales, que busca mostrar las aplicaciones prácticas del conocimiento adquirido, y los Cursos de Primavera, diseñados para potenciar habilidades de autogestión durante los periodos de receso académico.
Más tarde, en una reunión más cercana con el cuerpo docente, se abordaron los retos actuales de la enseñanza, como el uso de herramientas como ChatGPT, el plagio y sus implicaciones en los procesos de aprendizaje. La rectora subrayó la necesidad de afrontar estos desafíos con estrategias didácticas innovadoras, como la asignación de tareas que fomenten el análisis crítico y la adaptación de metodologías a contextos locales. También destacó la importancia de la retroalimentación efectiva y la formación continua de los estudiantes a través de espacios como comunidades de práctica y técnicas didácticas especializadas.
Por último, se habló sobre la transición de un modelo basado en módulos hacia uno estructurado por asignaturas, con el objetivo de profundizar en los contenidos y mejorar el aprendizaje. Este cambio busca fortalecer la calidad educativa y la formación integral de la comunidad estudiantil de la UnADM.