José María Teclo1 Morelos y Pavón, mejor conocido como El siervo de la nación, nació el 30 de septiembre de 1765 en Valladolid2. Sacerdote, militar y político que se destacó como jefe del movimiento de Independencia, posterior al Grito de Dolores. Opina Silvia Molina que “el mando político, el mando militar y la fe fueron tres cosas inseparables de su personalidad”, pues logró desarrollarse en las tres de forma notable. 

siervo 00

 

Fue en 1810 cuando se enteró del levantamiento en armas a cargo de Miguel Hidalgo y Costilla, ex rector del Colegio de San Nicolás donde estudió, y no dudó en participar pues compartía los mismos ideales de libertad que su maestro. A lo largo de sus campañas mostró gran capacidad de organización y talento militar que lo llevó a obtener varias victorias. 

 

En 1813 escribió “Los Sentimientos de la Nación”, texto político de relevancia donde plasma que México será un país independiente de cualquier otra nación. Además, afirma que la soberanía emana del pueblo y que no se puede admitir la tortura, brindando al país los cimientos de patria y libertad. 

 

El “hombre corpulento, moreno, con la cara ancha, las cejas pobladas, la nariz recta, los labios carnosos y la barba partida. Un hombre de mirada penetrante, con una personalidad que atraía” (Molina, 2015) fue fusilado el 22 de diciembre de 1815 en Ecatepec, por órdenes de Félix María Calleja, cerrando así lo que se conoce históricamente como la segunda etapa de la Independencia (1811-1815).

 

Con respecto a su legado su ciudad natal recibió el nombre de Morelia en 1828 y en 1869 Benito Juárez decretó la creación del Estado que lleva su nombre. El 16 de septiembre de 1925, sus restos fueron llevados a la Columna de la Independencia. Además, podemos ver su rostro en los billetes de cincuenta pesos junto con el fragmento tomado de “Los Sentimientos de la Nación”: Que la esclavitud se proscriba para siempre y lo mismo la distinción de castas, quedando todos iguales, y sólo distinguirá a un americano de otro el vicio y la virtud

 

Recordando su natalicio, estamos seguros de que Morelos no ha muerto en la memoria mexicana, pues sus ideales no se extinguen, continúan vigentes los sentimientos de armonía, respeto, justicia e igualdad que lo acompañaron durante el tiempo que se sacrificó, pues su lucha marcó el camino de la tan anhelada consumación de Independencia

 

Fuente de consulta